Pata Pila responde a la crisis del empleo en el norte argentino
En un contexto donde el acceso al trabajo formal es cada vez más limitado, miles de familias del norte argentino enfrentan la dificultad de sostener ingresos estables. En Pata Pila entendemos que esta realidad impacta de manera directa en la nutrición, la educación y el desarrollo de las infancias.
Por: Revista Habitat
20 de enero de 2026
Por eso, además de nuestro trabajo histórico en nutrición infantil, reforzamos una línea clave de acompañamiento: la formación en oficios como herramienta concreta de autonomía económica.
Formación que abre oportunidades reales
Desde hace más de 10 años trabajamos en territorio con un abordaje integral que combina salud, educación y fortalecimiento comunitario. En ese camino, más de 1.000 personas ya se formaron en nuestros talleres de oficios, en su mayoría mujeres y jóvenes de comunidades originarias.
Aprender un oficio no es solo adquirir una técnica. Es recuperar la confianza, sentirse capaz, generar ingresos y proyectar un futuro posible sin tener que abandonar el propio territorio.
Cada certificación es una puerta que se abre hacia la autonomía.
Silvana Infante, Responsable de desarrollo y alianzas estratégicas de Pata Pila, subrayó: “Nuestro trabajo no termina en el aula, buscamos que cada certificación sea una llave hacia la autonomía económica. Entendemos que fortalecer los oficios y la economía social es, en última instancia, proteger la primera infancia y garantizar que cada familia de Salta tenga el sustento necesario para un desarrollo saludable.”
Producción local para sostener a las familias
En los últimos años, profundizamos especialmente proyectos productivos vinculados a la apicultura y la producción caprina, adaptados al contexto rural y al ecosistema del norte salteño.
Estas iniciativas permiten aprovechar recursos locales, fortalecer economías familiares y avanzar hacia modelos sostenibles y replicables. El objetivo es claro: que cada productor deje de ser un recolector ocasional y se convierta en un gestor de su propio recurso, con conocimientos técnicos, cuidado sanitario y capacidad de comercialización.
Jennifer Rech Bravo, Coordinadora Regional de Desarrollo Productivo resaltó: “Nuestro trabajo actual se centra en que cada productor deje de ser un recolector ocasional para convertirse en un gestor de su propio recurso. Buscamos que manejen las lógicas de cuidado y sanidad con tal destreza que la producción de alimentos seguros sea el pilar de su autonomía económica. Aspiramos que en 2026 podamos consolidar estrategias de aprendizaje que respeten la realidad de cada comunidad, logrando que las cadenas de valor no solo generen ingresos, sino que se integren al desarrollo sostenible de las comunidades, permitiendo que las familias prosperen en su propio territorio con herramientas técnicas.”
Mirando al 2026: más trabajo, más arraigo
De cara al próximo año, el desafío es seguir creciendo con foco en el trabajo y la dignidad. Aspiramos a que cada comunidad donde Pata Pila tiene presencia cuente con personas formadas que puedan liderar el mantenimiento de la infraestructura comunitaria, el acceso al agua segura y el desarrollo productivo local.
Seguiremos fortaleciendo talleres, mejorando infraestructura y acompañando procesos que permitan escalar la producción y reducir la dependencia de la asistencia externa.
Gracias por hacerlo posible
Nada de este trabajo sería posible sin el compromiso de quienes acompañan mes a mes. Tu aporte no solo sostiene programas: impulsa procesos de fondo, fortalece a las familias y protege a las infancias.
Gracias por seguir siendo parte de este camino.
Seguimos trabajando para que el trabajo, la capacitación y la dignidad sean una realidad posible en cada comunidad.
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