El proyecto ganó un concurso sobre sustentabilidad de la Federación Argentina de Arquitectos.

 

Para el arquitecto Roberto Frangella, la sustentabilidad es, primero, emergencia social. Con ese sentido encaró el diseño de las viviendas “Oscar” y “Tres Hermanas”, desarrolladas en el marco del programa Casitas de Belén, una iniciativa de la Fundación Isla Maciel y Proyecto POPA. “La idea fue resolver las nuevas viviendas con la mejor tecnología y recursos mínimos, generando un espacio de privacidad familiar, cobijo de la lluvia y de la rigurosidad del clima”.

Premian prototipos de vivienda social para la Isla Maciel

ISLA MACIEL. En el boceto de Roberto Frangella se pueden ver los módulos de vivienda que fueron pensados para integrarse al tejido.

Su proyecto ganó el Premio Nacional de Arquitectura y Diseño Urbano -organizado conjuntamente por Weber Saint Gobain y la Federación Argentina de Entidades de Arquitectos (FADEA)- en la categoría Arquitectura.

Premian prototipos de vivienda social para la Isla Maciel

PROGRAMA. Las viviendas distribuyen sus espacios en dos plantas, alcanzando 2,25 m de altura.

Los prototipos fueron pensados como vivienda social replicable. “En la Isla Maciel hay un suburbio de viviendas de extrema precariedad. Por eso nuestro proyecto de sustentabilidad es aplicable a la emergencia social”, dice el Frangella.

Premian prototipos de vivienda social para la Isla Maciel

INICIATIVA. El proyecto fue impulsado por el Programa Casitas de Belén, una iniciativa de la Fundación Isla Maciel y Proyecto POPA.

En cuanto al diseño y la elección de los materiales para las viviendas, los autores partieron de la idea de que la isla tiene su tradición y característica cultural: las construcciones en chapa. “Se trata de una propuesta de identidad que ofrece una estética compartida con la vecina barriada de La Boca -define Frangella-. Retomando esta modalidad, definimos unos módulos básicos de 24 m2 que contienen a la vivienda con sus servicios higiénicos dignos y confot habitacional. Y como el espacio territorial está muy abusado, estos metros cuadrados fueron desarrollados en dos plantas”.

Premian prototipos de vivienda social para la Isla Maciel

ABERTURAS. Las viviendas tienen una puerta de acceso y dos ventas ubicadas en cada una de las plantas.

En un contexto en el que tejido está muy desorganizado, la idea es reemplazar cada vivienda precaria por este módulo compacto que se insertaría en el sitio recuperado. “Es importante destacar la rapidez de este sistema en seco, ya que permite hacer esta operación de reemplazo causando la menor cantidad de problemas a las familias”, sostiene el autor.

Premian prototipos de vivienda social para la Isla Maciel

MODULOS. Detalle funcional de las unidades.

Con un costo aproximado de 200 dólares por metro cuadrado, la tecnología básica partió del concepto de “steel frame”. Así, la estructura metálica de la vivienda lleva un sándwich de panel aglomerado de OSB y placa de yeso, luego el panel de aislación térmica, la barrera de vapor y finalmente la chapa. “La estructura se asienta sobre una platea de hormigón pobre con su correspondiente aislación hidrófuga -explica el proyectista-. La casa tiene una puerta de acceso y dos ventanas ubicadas en cada una de las plantas”.

Premian prototipos de vivienda social para la Isla Maciel

ESTRUCTURA. La chapa recubre paneles de madera y placa de yeso, y panel de aislación térmica y barrera de vapor.

En cuanto a su equipamiento, la vivienda cuenta con una instalación eléctrica básica con un toma corriente por habitación e instalación sanitaria básica: baño completo con lavatorio, inodoro, ducha, mesada con pileta de cocina y artefacto de cocina incluido.

 

 

Fuente: Clarín