El maestro orfebre lo presentó hoy en el teatro Tronador, donde se la podrá visitar todos los días. Se hizo con partes de fuselajes recuperados. 

“Con material de guerra hicimos material de paz, y así es como hay que transformar la vida y el país cada día, con trabajo, esfuerzo y hermandad, para transitar un camino cierto”, explica la obra que el maestro órfebre Juan Carlos Pallarols inauguró en el foyer del teatro Tronador, un lobo marino que es símbolo de Mar del Plata, pero que para el artista, además, “sintetiza la unión de los argentinos”.

La obra, de 3,60metros de altura, atractiva y brillante, se construyó con aleación lograda de aluminio y un acero recuperado de fuselajes de aviones argentinos e ingleses caídos en las Islas Malvinas, con bronce de casquillos de proyectiles disparados por ambos ejércitos. Al acercarse se ven los remaches de cada paño de metal unido a otro: “No nos olvidemos -refuerza su concepto a Clarín– que el lema patriótico de nuestra cartilla dice en unión y libertad”

 

También es una obra colectiva: el lobo Lleva una rosa en la boca, dorada, con 44 pétalos en los que lleva tallados los nombres de los marinos desaparecidos en el naufragio del ARA San Juan. Los propios familiares grabaron los nombres de sus seres queridos en cada hoja de metal.

La obra está emplazada en el foyer del teatro que pronto será una de las salas más importantes del país por la renovación a la que está siendo sometida, la del teatro Tronador. El empresario Marcelo González se mostraba complacido mientras contemplaba la obra de Pallarols: “Un sueño hecho realidad”, apuntó.

El lobo marino no es una réplica de los lobos marinos que en la década de los años 40 esculpió José Fioravanti en la rambla, los de la postal de la ciudad que  poco a poco pierden terreno con otro lobo marino, enorme, revestido con envoltorios de alfajores de metal, dorados, ubicado en la puerta del museo MAR, frente al mar, una obra de Marta Minujín.

“Está en el período en que se siente macho y anuncia su presencia -habla Pallarols de su lobo marino-, y nosotros estamos anunciado la presencia de este hecho histórico, una obra hecha de chapa de aviones, remachado y soldado, todo un símbolo de la unión. Esta gente está integrada (en la inauguración estaban veteranos de Malvinas, familiares de los marinos del San Juan), no tenemos que estar solos, este entrecruce de amor nos hace más fuertes, es lo que nos hace falta. El peor castigo es e el olvido”.

Familiares de los marinos del submarino, emocionados, contaban cómo tallaron los nombres en las hojas de bronce de la escultura, pero más que nada se mostraron agradecidos. “Que nos tengan presentes, en momentos en que el Gobierno parece haberse olvidado de nosotros, que nos recuerde este artista, para nosotros es muy importante”, dijo a este diario Zulma Sandoval, mamá del suboficial sonarista Celso Vallejo.

A la obra se la puede visitar todos los días del verano de 18 a 21 en el foyer del teatro (Santiago del Estero 1746, en el centro) donde además se exhibe, gratis,  una muestra única de reliquias del Teatro Colón, piezas que datan desde la inauguración del emblemático teatro porteño, en 1908, de la ópera La Bohème, de Giacomo Puccini, una de las mas representadas durante el siglo XX, o la decoración de Aida y Norma, la tragedia lírica de Vincenzo Bellini, realizado por los escenógrafos, entre muchas otras.

 

Fuente: Clarín